Una esencia caída

 

Cuando la esencia cae

   

 

 

 

 

  Esencia en el amanecer, 

de experiencias prometida;

busca cuerpo para nacer

en la ilusión de la Vida.

 

  La esencia infinita en la materia cayó

y en un reloj encadenada,

el mundo la sometió.

 

 Esencia que recoge esencia

en brazos de madre dada

que la acoge como hija

de materia amamantada.

 

 Creció su cuerpo en el tiempo

en  materia limitada

mientras perdía el recuerdo

de su infinita morada.

 

 Fue descubriendo el frío,

el calor y la templanza

de otras manos que guardaban

la esencia que reflejaban.

 

 Sintió la risa y el llanto,

el amor y el desconsuelo

de creerse poseedora

de corazones y anhelos.

 

Transitó y jugó en el mundo

de las materiales formas

en el tiempo ya tasado

que las crea…y las transforma.

 

 Esencia de amor, de rosa:

esencia de melancolía,

de ser y no estar fluyendo

en material fantasía.

 


Sueña con ser y no estar

limitada entre patrones

de matemáticas formas,

de limitadas razones.

 

  Todo pasa, todo queda

cual retrato enamorado

en la chispa de un recuerdo

que se va desdibujando.

 

 Y al caer de los recuerdos,

la esencia va desnudando.

Ya sin ropajes, sin cargas,

la esencia va rebrotando.

 

  En un mundo de apariencia

en el suelo van guardando

recuerdos muertos: esencia viva

que el tiempo estuvo atrapando.

 

  Pero como el mundo es tiempo

y el tiempo transmutación,

la esencia fue liberada

cuando su imagen murió.

 

  Y al disolverse en el Todo

al infinito volvió,

ya sin tiempo sin materia,

y de Estar…

…en Ser vivió.

 

 

 

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